A lo mejor una persona que “cambia” en su vida, en realidad no cambia. Puesto que todos cambiamos, más o menos intensamente, pero cambiamos. Entonces, este cambio es una tendencia, pero una tendencia que no cambia, es constante. Es como nuestra naturaleza, tendemos a ello. Si así es, no supone un cambio en sí.
Sin embargo, puede que aquel que no cambia en realidad esté cambiando todo el rato: sólo que su cambio es para devolverlo a su estado inicial. Es un cambio progresivo y minucioso que impide que desde fuera se aprecie el gran cambio. Es un empeño en no seguir esa tendencia, es un cambio para no cambiar.
No hay comentarios:
Publicar un comentario